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Pilares de la Prosperidad Integral: El Camino a la excelencia

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 La verdadera prosperidad no es un golpe de suerte, sino el resultado de caminar bajo principios eternos. A través de la vida de José y las enseñanzas de las Escrituras, descubrimos que nuestra situación actual no define nuestro destino, pero nuestra actitud ante ella sí lo hace. 1. La Mentalidad de Excelencia: Tu Carta de Presentación El primer principio de prosperidad es elevar nuestro estándar personal. No se trata de perfeccionismo, sino de consagración en lo cotidiano . Trabajar para el Rey: Como dice Colosenses 3:23-24, todo lo que hagamos debe ser "de corazón, como para el Señor y no para los hombres". Cuando dejas de mirar el humor de tu jefe o el monto de tu salario y empiezas a mirar a Dios, tu nivel de calidad aumenta automáticamente. Vencer la mediocridad: Practicar la excelencia es abandonar la "mentalidad del 51" —hacer lo mínimo para pasar—. Hacer las cosas mal solo genera retrabajo, pérdida de tiempo y fuga de recursos. El fruto ...

El poder de la palabra de Dios

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El primer intentó de llevar el arca por parte de David terminó en la muerte de Uza, a pesar de que David intentó llevar el arca de la mejor manera que pudo: con un carro nuevo, con lo mejor de Israel, con algarabía, pero llevado por bueyes; todo lo planeado por David no era la manera que Dios había establecido para llevar el arca, David lo hubiese sabido la manera adecuada de cargar el arca, si hubiese hecho lo correcto desde el principio. Deuteronomio 17:18-19 “18 Y cuando se siente sobre el trono de su reino, entonces escribirá para sí en un libro una copia de esta ley, del original que está al cuidado de los sacerdotes levitas; 19 y lo tendrá consigo, y leerá en él todos los días de su vida, para que aprenda a temer a Jehová su Dios, para guardar todas las palabras de esta ley y estos estatutos, para ponerlos por obra;” Al subir al trono la obligación de David era escribir una copia del pentateuco, tener esa copia y leerla todos los días, allí se hubiese enterado de la manera ad...

Sal de la barca (2)

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  Mateo 14:22-31 “En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud. Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo. Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario. Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar. Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo. Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis! Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dud...

David lleva el arca a Jerusalén

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Si alguien viaja a otro país por algunos años , se le queda mucho de la cultura del país en el que está viviendo, a veces se le queda el acento, las costumbres, la comida, la manera de hablar, en mayor o en menor grado, ahora recordemos que David vivió mucho tiempo entre los paganos durante el tiempo,mientras huía de Saúl, mientras estaba con ellos aprendió mucho sobre su cultura y en el caso en particular en la manera que ellos trataban a sus ídolos. 1 Samuel 6:7-8 “7 Haced, pues, ahora un carro nuevo, y tomad luego dos vacas que críen, a las cuales no haya sido puesto yugo, y uncid las vacas al carro, y haced volver sus becerros de detrás de ellas a casa. 8 Tomaréis luego el arca de Jehová, y la pondréis sobre el carro, y las joyas de oro que le habéis de pagar en ofrenda por la culpa, las pondréis en una caja al lado de ella; y la dejaréis que se vaya.” Podemos ver que cuando los filisteos devolvieron el arca, lo hicieron en un carro nuevo, los mismo hizo David cuando intentó ll...

La ofrenda de Saúl

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1 Samuel 13:7-14 “7 Y algunos de los hebreos pasaron el Jordán a la tierra de Gad y de Galaad; pero Saúl permanecía aún en Gilgal, y todo el pueblo iba tras él temblando. 8 Y él esperó siete días, conforme al plazo que Samuel había dicho; pero Samuel no venía a Gilgal, y el pueblo se le desertaba. 9 Entonces dijo Saúl: Traedme holocausto y ofrendas de paz. Y ofreció el holocausto. 10 Y cuando él acababa de ofrecer el holocausto, he aquí Samuel que venía; y Saúl salió a recibirle, para saludarle. 11 Entonces Samuel dijo: ¿Qué has hecho? Y Saúl respondió: Porque vi que el pueblo se me desertaba, y que tú no venías dentro del plazo señalado, y que los filisteos estaban reunidos en Micmas, 12 me dije: Ahora descenderán los filisteos contra mí a Gilgal, y yo no he implorado el favor de Jehová. Me esforcé, pues, y ofrecí holocausto. 13 Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tu Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera confirmado...

Libre de deudas

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2 Reyes 4:1-7 “1 Una mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido ha muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová; y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos. 2 Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite. 3 Él le dijo: Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos, vasijas vacías, no pocas. 4 Entra luego, y enciérrate tú y tus hijos; y echa en todas las vasijas, y cuando una esté llena, ponla aparte. 5 Y se fue la mujer, y cerró la puerta encerrándose ella y sus hijos; y ellos le traían las vasijas, y ella echaba del aceite. 6 Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otras vasijas. Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite. 7 Vino ella luego, y lo contó al varón de Dios, el cual dijo: Ve y vende el aceite, y paga a tus acreedores; y tú y tus hijos vivid...