Acércate
Éxodo 3:1-4 “Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios. Y se le apareció el Angel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía. Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema. Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí.” Me llama mucho la atención que Moisés llegó hasta el monte Horeb (Monte de Dios), pero llegar hasta ese lugar no fue fácil, tuvo que pasar un desierto. Creo que esta historia, se parece mucho a nuestras historias, para poder encontrarnos con Dios tenemos que pasar desiertos (pruebas), muchos llegamos con una vida destruida, con montañas de problemas, otros con enfermedades; hasta es posible que busquemos a Dios como último recurso para la solución de algún c...